Hace justo un año vivíamos uno de esos días que se quedan grabados para siempre. El 15 de marzo de 2025 Natalia y Sergio celebraron su boda rodeados de familia y amigos, y desde MARLAFRÁ tuve la suerte de acompañarles como wedding planner y responsable de toda la decoración del enlace. Para mí, además, fue una boda especialmente emotiva: era la primera que coordinaba estando embarazada. Quizá por eso la recuerdo con un cariño especial, pero también por la conexión tan bonita que tuvimos con esta pareja desde el primer momento.

La jornada comenzó en el Castillo de Gorráiz, donde los novios se prepararon junto a sus familias antes de poner rumbo al centro de Pamplona para la ceremonia. El “sí quiero” tuvo lugar en un enclave profundamente simbólico para cualquier navarro: la Capilla de San Fermín, situada dentro de la Iglesia de San Lorenzo en Pamplona. Este lugar guarda una historia muy especial, ya que es donde se encuentra la capilla dedicada al patrón de Navarra, San Fermín. Cada año miles de personas pasan por este templo durante las fiestas, pero vivir allí una boda tiene algo único: tradición, emoción y una atmósfera difícil de describir si no se ha sentido.

Desde MARLAFRÁ nos encargamos de toda la decoración del enlace, creando una propuesta completamente personalizada para Natalia y Sergio. No se trataba simplemente de hacer algo bonito, sino de construir una estética que reflejara quiénes son como pareja. Trabajamos una identidad visual basada en la simplicidad y el minimalismo, con el blanco y negro como inspiración principal. Una línea elegante y muy actual donde los lazos negros XL se convirtieron en los grandes protagonistas de la decoración.

Me encantó poder decorar la entrada de la Iglesia de San Lorenzo y la Capilla de San Fermín con cestos y verdes naturales colocados a distintas alturas, creando un recibimiento espectacular para los invitados. Tras la ceremonia, el propio párroco que ofició la boda se acercó para decirme algo que me emocionó profundamente.

Marta, nunca he visto la capilla tan bonita y elegante y mira que pasan bodas y bodas todos los años.

La ceremonia fue preciosa. Con piano en directo de la mano de Daniel Amatriain, estuvo llena de momentos de emoción, miradas cómplices y también muchas risas. Natalia lucía un espectacular vestido de Amaia Artieda, y todo quedó inmortalizado por las cámaras de The GÜENS, con vídeo de Andrea Valdanzo, un equipo que captó cada instante con una sensibilidad increíble.

Tras el “sí quiero”, los novios y sus invitados regresaron al Castillo de Gorráiz, donde se celebraron el cóctel y el posterior banquete. Allí diseñamos un espacio de bienvenida y seating plan que daba continuidad a la estética de la boda. Durante el cóctel, además, los invitados pudieron disfrutar de una experiencia muy especial: la presencia de Imelda Aranzabe, prestigiosa ilustradora navarra, que realizó retratos en acuarela en directo para los asistentes. Un detalle artístico y único que sorprendió muchísimo.

Más tarde, los invitados pasaron al salón para la comida y una fiesta que estuvo llena de sorpresas. Hubo música en directo, con los chicos de La última y nos vamos y momentos muy emotivos. Uno de los regalos más originales que recuerdo: los amigos de Sergio recrearon a escala casi real el bar familiar del novio, un guiño lleno de humor y cariño que hizo reír a todos. Fue una boda muy top difícil de olvidar.

Natalia y Sergio, gracias por confiar en MARLAFRÁ para diseñar y dar forma a vuestro gran día. Fue un auténtico privilegio acompañaros y crear una boda tan personal. Sin duda, recordaremos siempre este 15 de marzo. Y gracias también a todos los profesionales que formaron parte de esta jornada tan especial. ¡UN EQUIPAZO!

  • Organización, decoración y coordinación: MARLAFRÁ
  • Flores: MARLAFRÁ
  • Vestido Novia: Amaia Artieda
  • Zapatos: Lily&you
  • Fotógrafos: The Guens
  • Video: Andrea Valdanzo
  • Ilustradora: Imelda Aranzabe
  • Grupo en vivo: La última y nos vamos
  • Photomatón: Cucu Flash
  • Peluquería: Sheila Núñez Estilistas
  • Maquillaje: Nea Estética
  • Restaurante: Gorráiz